sábado, 8 de octubre de 2016

Crece el uso de la autenticación multifactor para hacer frente a las ciberamenazas

Seguridad

Con la generalización de la cultura BYOD en las empresas, se está convirtiendo en una necesidad implementar nuevas tecnologías de autenticación para luchar contra el malware, el phishing, el robo de credenciales y otros riesgos de seguridad.


Las amenazas informáticas provocan cada año a las empresas cientos de millones de dólares en pérdidas, debido a credenciales comprometidas y violaciones de datos. En este sentido, ABI Research prevé que el mercado de la autenticación multifactor (MFA) superará los mil millones de dólares este año, en tanto en cuanto la industria está poniendo el punto de mira en salvar el gap de seguridad existente entre la autenticación de los empleados y la seguridad del sistema corporativo.

En palabras de Dimitrios Pavlakis, analista de ABI Research, “las empresas se están dando cuenta de que no deben ver la autenticación multifactor como una tecnología de seguridad de lujo, sólo para el personal de TI, directores y ejecutivos de alto nivel”. Y es que, según el directivo, con la generalización de la cultura BYOD en las empresas, “se está convirtiendo en una necesidad implementar nuevas tecnologías de autenticación para luchar contra el malware que se resiste a la detección, los ataques de phishing, el robo de credenciales, los despliegues de rootkit y otras amenazas”, afirma.

A la vez que se incrementa por parte de las empresas el uso de tecnologías de autenticación, como la geolocalización, la biometría, las contraseñas a prueba de manipulaciones, la ID del dispositivo y la administración de credenciales de aplicación, el ecosistema evoluciona. Según esta consultora, ahora se incorporan algoritmos desarrollados recientemente para la autenticación dinámica, heurísticas de probabilidad, inicios de sesión únicos (SSO) y dispositivos de usuario como parte de un paraguas MFA unificado.

En opinión de Pavlakis, “asegurar la autenticación en el lugar de trabajo, teniendo en cuenta la movilidad del dispositivo, la protección contra las ciberamenazas, las prácticas inseguras de los empleados y el deseo de implementar SSO en una escala más amplia son sólo algunos de los retos a los que se enfrentan ahora las empresas”, comenta.