sábado, 17 de septiembre de 2016

Las graves consecuencias de no controlar el nombre de su negocio en internet

El nombre de dominio es un activo valiosísimo para cualquier negocio que tenga presencia en internet. Perderlo puede generar consecuencias de valor incalculable y reputacional
Foto: Un hombre pasa por delante de un logo de Google en Fráncfort. (EFE)

Hace cuatro años constituí una pequeña tienda 'online'. A día de hoy es mi principal fuente de ingresos. Trabajo con un compañero informático, que se encarga de la mayor parte de gestiones relativas al sitio web y, entre ellas, la gestión de nuestro dominio. Para mi sorpresa, mi compañero no prestó atención a la notificación de renovación del dominio y lo perdimos. Intentamos recuperarlo, pero cuando nos dimos cuenta, otra persona ya lo había adquirido. Una semana después, vimos cómo existía una página web diferente con nuestro nombre y comenzamos a recibir correos electrónicos que nos pedían una cantidad desorbitada de dinero por él. ¿Qué podemos hacer?
Que un dominio termine en manos de terceros puede ser causa que provoqueimportantes pérdidas para nuestro negocio, ya sean económicas porque el contenido que cuelgue de él no se corresponda con los servicios que prestemos y por tanto nuestro negocio no sea conocido en internet, bien porque alguien pueda pedirnos cantidades importantes de dinero para poder acceder al mismo, o bien porque se pueda hacer un uso del mismo que afecta negativamente a la reputación 'online' de nuestra empresa. Ante cualquiera de estas situaciones, será conveniente pedir ayuda y recibir asesoramiento legal que nos permita, gracias a la asistencia de profesionales especializados, poner en orden nuestra identidad digital.
Para dar respuesta a la consulta de nuestro lector, debemos señalar cómo funciona este procedimiento. Con carácter general, una vez hemos adquirido un dominio para el emplazamiento de nuestro sitio web, y se acerque la fecha de vencimiento del mismo, recibiremos una notificación de nuestro agente registrador para la gestión de su renovación. A pesar de ello, resulta más que frecuente que el propietario de un dominio descuide su renovación y lo deje caducar por muy distintas razones, quedando este libre para su registro por cualquier tercero.
Las consecuencias que esto puede tener sobre un negocio son incalculables, en la medida en que la caducidad del dominio implica la imposibilidad de dar continuidad al negocio a través de ese nombre de dominio ya conocido por el público.
Desde la fecha de expiración del dominio, este pasa por, al menos, tres estadios hasta que puede ser adquirido por un tercero: un periodo de gracia ('grace period') en el cual el dominio no se encuentra operativo, pero aún puede ser renovado; un periodo de redención ('redemption period') en el cual la renovación del dominio aún es posible, pero a un coste más elevado del habitual; y, por último, la fase en la que el dominio se encuentra pendiente de borrado y, finalmente, es liberado y puesto de nuevo en circulación. La duración de este proceso varía, con frecuencia, entre los cinco días y los tres meses desde la fecha de expiración.
Una vez liberado el dominio, tal y como referíamos, este podrá ser adquirido por un tercero, y podremos encontrarnos ante la posibilidad de negociar la adquisicióndel mismo. Además, es preciso tener en cuenta que existen numerosas empresas que adquieren estos dominios caducados en el momento de su liberación, con el ánimo de revenderlos o subastarlos posteriormente a un mayor precio, lo que se conoce con el nombre de 'backorder' y, en determinadas circunstancias, puede ser una opción a tener en cuenta para la recuperación de un dominio que no hemos podido renovar antes de que sea adquirido por un tercero.
En la situación que nos describe, el dominio ya se encuentra en manos de un tercero que lo ha adquirido con el propósito de extorsionarles o chantajearles, actuando de mala fe, aun a sabiendas de que venían ostentando un mejor título sobre él, y sin plantear una solución amistosa a la controversia que se ha suscitado.
La principal vía para solucionar este conflicto será iniciar las acciones legales correspondientes, poniéndonos en manos de abogados expertos en materia de internet que nos ayuden para acudir a un procedimiento alternativo de resolución de conflictos en materia de nombres de dominio y marca, sistema que constituye una solución eficaz al registro abusivo y a la utilización de mala fe de nombres de dominio que infringen los derechos de marca.
Para afrontarlo será conveniente que estos abogados expertos nos asesoren convenientemente con el fin de reunir las pruebas y evidenciar el carácter abusivo de las prácticas adoptadas por la otra parte. Y, por supuesto, iniciar cuantas acciones legales sean necesarias para restablecer la reputación que este hecho haya podido provocarnos.
Para conocer el alcance de un hecho como este, será bueno saber qué se dice de nuestra empresa en internet mediante la elaboración de un informe de marca que nos detalle hasta dónde se ha podido extender el nombre de nuestro negocio.