viernes, 8 de enero de 2016

¿Qué sucede con nuestros archivos si cancelamos la suscripción a Office 365?

Una de las preguntas que siempre nos hacemos con los servicios de suscripción es qué ocurre cuando nos damos de baja. En muchos casos los archivos se pueden borrar o mantenerse en la nube pero sin acceso. Sin embargo, en este caso Microsoft lo deja bastante claro en sus condiciones a la hora de contratar la suscripción de Office 365.
Lo primero que hay que saber es que las condiciones son totalmente diferentes si tenemos una suscripción de Office 365 para nuestro uso privado, es decir la suscripción Hogar o para la empresa, la que se llama Negocios. En cuanto a la primera opción, la de Office 365 Hogar, los archivos permanecerán en su lugar y nadie los borrará. Eso sí, no se podrán editar. “Una vez que expire la suscripción, Office se ejecutará en modo de funcionalidad reducida y mostrará notificaciones de producto sin licencia. Aún podrá abrir e imprimir documentos, pero no podrá editarlos ni crear otros nuevos. También perderá el acceso a los servicios que se incluyen con la suscripción, como almacenamiento de OneDrive adicional y minutos de Skype”. Esto es lo que indica Microsoft de forma oficial, y como veis, hay pocas dudas al respecto.
Office 365 Negocios

Office 365 Negocios

En cuanto al servicio en la nube de Office 365 para los negocios, como podéis observar en la tabla que adjuntamos, las cosas son un poco más complicadas. Dependiendo del tiempo que haya pasado desde que ha expirado la suscripción se podrá acceder a todos los datos y editarlos durante los primeros días o se irán quitando permisos poco a poco.
Si ya han pasado los 30 días y no se ha renovado la suscripción únicamente podrá acceder a los archivos el propio administrador, y tampoco podrá asignar nuevas licencias a los usuarios. Una vez hayan pasado los 90 días los datos del usuario se borrarán. En estos datos están incluidos “todos los archivos de texto, sonido o imagen que se proporcionan a Microsoft”, según dice la propia compañía estadounidense.
En este caso, obviamente lo mejor sería renovar el servicio antes de que se borren o descargarlos antes de que pasen los 90 días. Como es natural si queréis iros a la competencia, esto último lo tendríais que hacer antes de que pase la fecha límite, para no perder todo el trabajo realizado que tengáis en la nube de Microsoft.
Eso sí, al menos los de Redmond dejan bien claro todo antes de contratar uno de los servicios más utilizados por los usuarios profesionales. Y esto, la verdad, es de agradecer. Otros tendrían que aprender, al menos en este sentido, de Microsoft.