lunes, 26 de octubre de 2015

Cómo la nube puede ayudar a tu empresa a ser competitiva

¿Cómo influye la agilidad a la hora de desarrollar un negocio? En los últimos años, sobre todo desde que el modelo cloud empezó a dominar todos los discursos que giraban en torno al mundo IT, la agilidad se ha considerado como sinónimo de innovación. Esto da pie a una interesante cuestión: ¿qué es más importante para el éxito de una empresa, ser tremendamente innovador o simplemente llegar el primero?
Un estudio reciente de Oracle ha desvelado algunas de estas cuestiones. Para las empresas actuales la agilidad no es que sea importante, sino que se ha convertido en algo crucial para asegurar su supervivencia dentro del mercado. De hecho, el estudio global reveló que, para muchas de las empresas, la habilidad de llegar antes que su competencia es lo único y más trascendental para llegar a suponer una verdadera amenaza a sus rivales.
Esto demuestra que las empresas son conscientes del vínculo existente entre la competitividad y la agilidad. Lo que es realmente asombroso es que el estudio revela que sólo el 16% de los encuestados cree que su negocio es lo suficientemente ágil y flexible. En la era cloud, la agilidad está al alcance de todos, entonces ¿por qué hay tantas empresas que se están quedando atrás?

Alcanzando la agilidad

Muchas de estas barreras son, sin embargo, en gran parte ilusorias y pueden superarse si las empresas saben cómo hacerlo. De hecho, este sea, probablemente, el primer paso y el más complicado al que las empresas deban hacer frente: implementar un cambio cultural en su organización para alcanzar la agilidad con la nube.
Sin dejar de actuar en base a los acuerdos normativos pertinentes, las empresas deben estar dispuestas a racionalizar sus procesos para preparar el ascenso a la nube. Es decir, las empresas deben estar realmente comprometidas para alcanzar la verdadera agilidad. A partir de ese momento, la empresa debe ser consciente que la nube debe estar integrada dentro de cada punto estratégico de la empresa para poder aportar un valor adicional.

Las plataformas de la nube ayudan a la evolución del negocio

Cuando se trata de permitir que un negocio sea ágil, en gran medida nos referimos a la integración de las soluciones derivadas de la Plataforma como Servicio (PaaS) en la infraestructura IT de la empresa. PaaS, o también llamada plataforma cloud, permite a las empresas probar, desarrollar y desplegar aplicaciones en la nube sin tener que invertir en la infraestructura de las aplicaciones subyacentes. Las plataformas de la nube también permiten a las empresas adaptar las aplicaciones existentes (ya sea de forma local o basada en la nube) de la forma más precisa a sus necesidades de negocio.
Entonces, ¿qué significa todo esto? Bueno, hace años desarrollar y probar nuevas aplicaciones, así como la creación de nuevos entornos, supondría una inversión de tiempo que se traduciría en semanas o incluso meses. Sin embargo, PaaS acorta el plazo del desarrollo en días, lo que facilita que la empresa pueda ser la primera en comercializar un nuevo servicio.
Este es el fundamento básico sobre la agilidad: la capacidad de las empresas para desarrollar sus servicios internos y externos según su voluntad y en la forma que mejor les convenga. Esto es algo que PaaS cumple a la perfección.

No es una cuestión de tamaño

En la era en la que estamos inmersos, el tamaño de las empresas dentro de la nube es completamente irrelevante. El despliegue de soluciones ofrece a las empresas más pequeñas acceso a todas las infraestructuras y servicios que, en el pasado sólo hubieran sido exclusivas de las grandes organizaciones debido al elevado coste. De igual manera, la nube aporta a las grandes empresas la posibilidad de ser más ágiles ya que, gracias a PaaS cualquier idea puede aplicarse en cuestión de semanas.
Para aquellas empresas que no creen ser lo suficientemente flexibles, las plataformas de cloud ofrecen una solución fácil y duradera. Con la actitud adecuada y un verdadero compromiso por querer integrar la nube como una parte fundamental de la empresa, las empresas ganarán un gran impulso competitivo. En cambio, aquellas que no consoliden el cloud no serán ágiles y, por consiguiente, tampoco serán competitivos, por lo que corren el riesgo de quedarse en el olvido.